Ir al contenido principal

PAZ PARA EL TOLIMA

Para mí tomar partido en diferentes situaciones es, en general, difícil. Aún cuando mi corazón o mi razón tiren más hacia un lado, cuando escucho al otro me entran las dudas y quedo en el medio, algunas veces turbio y muchas veces turbulento. En pocas palabras, sería muy mala jueza. Cuando escucho una versión tiendo a creerla y a compartirla. Pero cuando escucho la otra versión suele, o puede pasarme, que también la crea. Obviamente, esto sucede, si las dos versiones están bien sustentadas -trabajo que hacen a la perfección juristas y abogados-. De hecho intento ser neutral -sé que es cosa casi imposible por las emociones-, y mantenerme equilibrada con la información y sus fuentes para poder ponerme en los pies de unos o de otros. En este caso de quienes van por el SÍ y por el NO en el plebiscito con el que se busca aprobar el acuerdo que el gobierno hizo con las FARC. Este video de @Caro Vás-Pin acabó con el silencio de esta dubitativa e irresoluta mujer, que aún siente pesada la carga de tomar una decisión tan trascendental cuando hay tanto que me gusta del acuerdo y tanto que no. Sin embargo, y quedan advertidos, mientras siga encontrando videos como el de ella voy a compartirlos, porque sus razones son palpables, cercanas, fundamentadas. Sí, conozco a Carolina pero este apoyo a los videos por el SÍ no se da solo desde la amistad que es pura emoción. Me convencen sus palabras porque sé que Carolina ha estado más cercana a las víctimas que muchos de nosotros, porque me siento orgullosa de ella cada vez que me entero que se pone sus botas y se monta en una flota, como otros Ibaguereños (incluida mi querida prima Milagros Triana Lopez) y se van por cuestiones de trabajo a los municipios, las veredas y los montes de nuestro Tolima a tratar de hacer la paz con hechos, a tratar de llevar y traer todo eso que nunca llega a ese territorio y tampoco sale de ahí, razón por la que nunca llega a Ibagué y menos a Bogotá. (Y no son cosas materiales de las que estamos hablando, son los planes sociales, los de inversión, los proyectos de educación, soluciones para el agua, para que los niños vayan a la escuela, para que la gente soluciones sus conflictos). Me disculpo con mis amigos del NO, podría compartir muchos videos o argumentos muy sólidos y válidos (aunque no compartiría los que se hacen desde el apasionamiento, esos que están llenos de rencor, -rencor que también he sentido yo por las FARC-), así como no quiero compartir los de SÍ surgidos de la ingenuidad que puede traer el solo hecho de decir: ¿Quién no quiere la paz? Voy a apoyar esta iniciativa y este reto de los videos por el SÍ de gente conocida mientras me parezcan más que esperanzadores, informados y contundentes. Como muchos de los que van por el NO, yo también tengo miedo de qué le va a pasar a este país después de que gane el SÍ, pero prefiero el miedo a lo incierto (que nos gobiernen personas sin escrúpulos que han matado -aunque ya nos gobiernan y lo han hecho por años-; que el socialismo mal entendido como el venezolano nos invada -aunque el capitalismo mal entendido también nos ha jodido-; y el peor de los miedos que llegue "esa limpieza social" que escuché hace poco sucederá cuando las FARC sean partido y entonces venga otro genocidio por razones políticas, -lo que parece le da alivio a algunos, tristemente-. Me horroriza la idea de que todo sea mierda y las FARC sigan traficando para financiarse, usando niños como carne de cañón, y que jamás entiendan lo que es la democracia sin armas y así impongan el control en los territorios a los que tendrán derech, etc). Aún con lo apabullante que puede ser ese miedo a una Colombia en la que pueda hacer política un tipo como Sartich, -el cínico que cantó "quizás quizás" cuando le preguntaron si le va a pedir perdón a las víctimas-, o el desgraciado que separó a Emmanuel de su mamá en la selva y al descorazonado que no liberó al papá del niño con cáncer, lo prefiero, prefiero ese miedo. Escojo creer en la sensatez de un Humberto de la Calle, en la validez y seriedad que pueden representar los órganos internacionales, comprometidos con el proceso y en algunos de los países garantes y los representantes que eligen para que nos acompañen. Me quedo con ese miedo incierto que nace de "las segundas oportunidades", a la certeza de que la guerra le tocará a mis hijos, como me tocó a mí, a mis padres, a mis abuelos. Quiero que el Tolima se sane, se salve, se cure, se vuelva abundante, próspero y grande. Quiero que allí mismo donde se originó la guerra, allí se acabe. Quiero la paz para los tolimenses, que haya trabajo, carreteras, y posibilidad de llegar a los ardientes valles de sus ríos, como a sus páramos y nevados. Quiero que la peor noticia que tengamos del Tolima sea, por ejemplo, que el café de Planadas perdió el primer puesto como el mejor del mundo. Paz para el Tolima, paz para Colombia.

Para ver el video copia la siguiente dirección en su navegador (me fue imposible entender la "novedosa" forma con que Facebook quiere facilitar la copia de sus videos, ni modo):

https://www.facebook.com/carolinavasquezp/videos/10153941856379211/


Comentarios