Respeto a los que votaron por Petro, tanto como a los que no lo hicieron. Respeto a los que lo admiran y defienden, tanto como a los que critican su gestión. A mí, personalmente, no me gusta Petro. No me gusta como habla, ni lo que dice, además me parece arrogante y soberbio. No comparto el pensamiento de quienes creen que con las armas se cambia el mundo (así en su época sintieran que no había opción). No quiero (pero no depende de mí sino de lo que sucede en las urnas) que me gobierne alguien que pensó de esa forma, así hoy se arrepienta. No me gustan los violentos de izquierda, ni de derecha. No me gustan los guerreristas, ni los guerrilleros. Tampoco me gustan los que quieren imponer su pensamiento y creencias a los demás, mucho menos cuando la hipocresía, la discriminación, la injusticia y la corrupción hacen parte de sus "valores". Por eso no me gusta el Procurador Ordóñez. La ciudad inundada de basuras fue tenebrosa. Sobre el POT de Petro, aún no sé qué pensar porq...