Ir al contenido principal

Entradas

PAZ PARA EL TOLIMA

Para mí tomar partido en diferentes situaciones es, en general, difícil. Aún cuando mi corazón o mi razón tiren más hacia un lado, cuando escucho al otro me entran las dudas y quedo en el medio, algunas veces turbio y muchas veces turbulento. En pocas palabras, sería muy mala jueza. Cuando escucho una versión tiendo a creerla y a compartirla. Pero cuando escucho la otra versión suele, o puede pasarme, que también la crea. Obviamente, esto sucede, si las dos versiones están bien sustentadas -trabajo que hacen a la perfección juristas y abogados-. De hecho intento ser neutral -sé que es cosa casi imposible por las emociones-, y mantenerme equilibrada con la información y sus fuentes para poder ponerme en los pies de unos o de otros. En este caso de quienes van por el SÍ y por el NO en el plebiscito con el que se busca aprobar el acuerdo que el gobierno hizo con las FARC. Este video de @Caro Vás-Pin acabó con el silencio de esta dubitativa e irresoluta mujer, que aún siente pesada la carg...

Adopción igualitaria

Hoy, particularmente, me siento feliz por las mujeres que han encontrado el amor en otra mujer y que, como muchas mujeres, tienen el deseo de tener hijos, pero aún pudiendo hacerlo con un donante prefieren darle un hogar a un niño abandonado.  Estoy a favor de la igualdad de derechos. Me niego a creer que hay que negar el acceso a un derecho a otros por su orientación sexual. Respeto el pensamiento de quienes quisieran que los niños adoptados solo pudieran entrar a familias formadas por una mamá y un papá, y por eso los invito a que se unan en un movimiento de nuevas familias adoptantes, para que en vez de tratar de “tumbar” o eliminar la igualdad en derecho, se vuelvan en una fuerza positiva que le de hogar a los niños de todas las edades (incluidos los de difícil adopción por sus condiciones físicas o mentales).  Ojalá nuestra cultura se convierta en una cultura de cero orfandad. Recuerdo un profesor que contaba cómo unos filántropos donaron plata para poner un orfanato ...

Lo bueno, lo malo y lo feo

Respeto a los que votaron por Petro, tanto como a los que no lo hicieron. Respeto a los que lo admiran y defienden, tanto como a los que critican su gestión. A mí, personalmente, no me gusta Petro. No me gusta como habla, ni lo que dice, además me parece arrogante y soberbio. No comparto el pensamiento de quienes creen que con las armas se cambia el mundo (así en su época sintieran que no había opción). No quiero (pero no depende de mí sino de lo que sucede en las urnas) que me gobierne alguien que pensó de esa forma, así hoy se arrepienta. No me gustan los violentos de izquierda, ni de derecha. No me gustan los guerreristas, ni los guerrilleros. Tampoco me gustan los que quieren imponer su pensamiento y creencias a los demás, mucho menos cuando la hipocresía, la discriminación, la injusticia y la corrupción hacen parte de sus "valores". Por eso no me gusta el Procurador Ordóñez. La ciudad inundada de basuras fue tenebrosa. Sobre el POT de Petro, aún no sé qué pensar porq...